HACKEANDO MENTES
¿Crees que controlas tus decisiones? Esta noche vas a descubrir lo fácil que es que alguien las dirija sin que te des cuenta. Y vas a salir sin poder dejar de pensar en ello.
Os presentamos al artista, Antonio Martínez, The Cyber Mentalist. Se mueve entre dos mundos que parecen no tener relación —la ciberseguridad y el mentalismo— y los une sobre el escenario. Pero esto no es una conferencia ni una clase: es un espectáculo de mentalismo y humor, el mismo con el que ha actuado en empresas y eventos de toda Europa y Latinoamérica.
Durante casi una hora va a demostrarte cómo se manipula la confianza, se dirige la atención y se consigue un "sí" que creías tuyo. Lo vas a vivir en tu propia piel. Te vas a reír, vas a dudar de lo que acabas de ver y, cuando salgas a la calle, vas a mirar tu móvil, tus contraseñas y esa llamada "del banco" de otra manera para siempre.
Y hay algo que hace esta noche en Hackeando mentes única de verdad: toda la recaudación del artista va íntegra a la Fundación Aladina, que desde hace veinte años acompaña a niños y adolescentes con cáncer. Tu entrada hace dos cosas a la vez: te regala una noche que no vas a olvidar y ayuda a un niño que libra la batalla más dura.
Vienes a que jueguen con tu mente y sales habiendo hecho algo bueno con ella.
Próximas sesiones
Elige tu día. Aquí sale más barato que en taquilla y eliges tu butaca. Muchas funciones se llenan pronto.🔒 Pago seguro Visa, Mastercard, Bizum, Apple Pay, Google Pay · Entrada con QR al móvil · Compra online hasta unos minutos antes de la función
HABLEMOS DE LOS GASTOS DE GESTIÓN
Sabemos que no te gustan. A nosotros tampoco, te lo decimos de verdad.
Pero son lo que cuesta que puedas elegir tu butaca desde casa, pagar como prefieras y comprar hasta unos minutos antes de que empiece el show. Y que esa butaca sea tuya de verdad, sin sustos, la compres donde la compres.
Nuestras entradas valen casi lo mismo que hace diez años, y queremos que siga siendo así. Pero con ese margen no podríamos mantener ninguno de estos servicios, que hace diez años ni existían. Por eso los cobramos, y preferimos contártelo así, sin adornos.
Eso sí, los ajustamos todo lo que podemos.
Por cierto: en taquilla también los hay, y el coste total es más alto que online.