NUESTRO BAR. DONDE COMIENZA LA HISTORIA

NUESTRO BAR. DONDE COMIENZA LA HISTORIA

No solo se viene a La Escalera a ver una función. Se viene a brindar. A conversar. A llegar antes de tiempo sin que te importe la espera. A salir después sin querer que termine la noche.

El bar es donde todo empieza. Y donde muchas veces acaba también.

Tengas entrada o no, aquí siempre eres bienvenido.

Puedes venir solo a tomar algo. Nuestra carta está pensada para cualquier momento: desde una Komvida después del trabajo hasta un Nordés "estilo Escalera" para arrancar la noche. Vinos, vermú, cervezas, Aperol, fritz-kola, café. Y si tienes la función dentro de diez minutos, también para eso.

Si vienes a ver un espectáculo, mejor aún. No es lo mismo una impro sin burbujas. Ni un microteatro sin algo con lo que comentarlo después. Ni una noche de mentalismo sin la copa que ayuda a procesar lo que acabas de ver.

Para los peques —y para los adultos que lo piden bajito— hay palomitas recién hechas. En los shows familiares son casi una tradición. Crujientes, calientes y capaces de provocar la primera sonrisa antes de que empiece la función.

Así que ya sabes. Vengas por la obra, por el brindis o simplemente porque te apetece. Pasa.

Si La Escalera de Jacob es un teatro, su bar es el latido.